Lo dictó la urraca, y lo anotó el erizo
¡Prisa! Solamente 1 ¡Quedaban en almacenaje!
Este libro está vivo y hace lo que le da la gana. Aquí, palabras que parecen no existir resultan completamente comprensibles, y aquellas que todos conocen desde hace tiempo sorprenden con travesuras inesperadas. Los personajes de las historias, en cuanto pueden, se escapan a las páginas vecinas, y las letras y líneas saltan y se mueven. Este libro está tan vivo que por la mañana saltó de él un pequeño poema — un poco moteado, y aún tenía rima: «tulipanes – mazapanes». ¿No lo han visto?.. Bueno, entonces lo buscaremos, y mientras tanto, ustedes cuiden el resto.





















